
Calidad Total a la Hora de Viajar
Recientemente recibí, en maestría, la clase de Calidad Total ¡Déjenme decirles que ha sido una de las mejores clases que he recibido en toda mi educación formal! Esta asignatura me ha recordado la importancia, de lo que de alguna forma mis padres me enseñaron, y eso es: Hacer las cosas bien.
Para hacer las cosas bien, es necesario tener KAIZEN como filosofía de vida; y para lograrlo se debe tener el hábito de la lectura, estar abierto a la crítica de otros y conocer otros ambientes, culturas y procesos.
Es por ello que quiero hablarles cómo aplicar el tema de calidad total y viajar.
Fijo se preguntarán ¿Qué tiene que ver calidad total con viajar?
Pues bien, ¡mucho!
Primero que todo, recordar que una persona que viaja, debe regresar siendo otra, debido al aprendizaje adquirido en esta experiencia; ya que se probó a sí mismo en otras circunstancias, responde a situaciones, pequeñas o grandes, que en su diario vivir no lo hace y adquiere nuevos conocimientos. Pero esto se logra si se está abierto a disfrutar y aprender de los viajes y todo esto, relacionado con la filosofía de vida de: ¡ser mejor cada día!
Ahora bien, para viajar, se debe prepara con anticipación muchos aspectos; como ser la maleta y cosas que llevar en ella (ropa, artículos personales, necesidades de los bebes, entre otros), las actividades o lugares que se deseen visitar, la alimentación, kit de emergencia, por mencionar algunos; y siguiendo las 5´s de la calidad, esto se puede hacer de la mejor forma, por ejemplo:
Cuando nos toca hacer la maleta:
- Clasificación. Se debe tener solo lo necesario y dependiendo de cuantas personas van al viaje ver el número y tipo de maletas a llevar. Teniendo la playa como ejemplo, en una familia de dos adultos y dos toddlers, un tip seria designar una maleta para ambos padres y una para cada niño, si es que estos tienen una diferencia de edad o que simplemente no utilizan las misma ropa o cosas.
- Organización. Tener todo en orden y ver que se debe meter en la maleta, dependiendo del lugar de visita, el clima y las actividades; las cosas que se son necesarias y las que no son necesaria. Por ejemplo, si se tiene previsto ir a la playa con los toddlers, es bueno llevar no bloqueador y un repelente especial para niños, pero no meter un bronceador (que antes era un must ;b).
- Limpieza. Conservar todo limpio y en un lugar asignado. De esta manera no se desperdiciará tiempo buscando las cosas y no dará pie a malos ratos. Por ejemplo, si, ambos, la mama y el papa, saben dónde están todas las cosas, cualquiera de los dos puede ayudar a organizar la bolsa para ir a la playa o la piscina, sin esperar que siempre la madre se encargue de eso o molestarse porque no saben dónde está lo que necesitan los niños.
- Bienestar Personal. Cuidar la salud física y mental. Recordar que las vacaciones, son un tiempo para disfrutar en familia y crear buenos recuerdos. Por lo que una buena actitud, también se debe empacar. Si se presenta algún problema, tratar de resolverlo sin necesidad de molestarse o que dañe el ambiente.
- Seguir siempre una rutina y normas. Al seguir una forma establecida y que nos ha funcionado, para hacer las maletas, no se no olvidara nunca nada y evitaremos pasar por momentos de mucha ansiedad y enojos.
Finalmente, y como mi profesor nos aconsejó, se recomienda hacer una lista de todo, absolutamente de todo, para no olvidar lo que debemos y queremos hacer.
Unas vacaciones felices son aquellas en las que se lleva una actitud de disfrutar todo, pero sobretodo bien planificada y ¡organizada!!

